Hay una miseria del cuerpo y una miseria de la mente, y si las estrellas, donde sea que las observemos, derramaran néctar en nuestras bocas, y el pasto se convirtiera en pan, seguiríamos tristes. Vivimos en un sistema que manufactura tristeza, derramándola de su molino, las aguas de dolor, océano, tormenta, y nos ahogamos, muertos, demasiado pronto
...la insurrección es la reversión del sistema, y la revolución es el cambiar la marea.
Julian Beck, The Life of the Theatre
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