miércoles, 15 de agosto de 2018

Me relegaste
Me humillaste
Me adoctrinaste
Me virginizaste
Me satanizaste
Me censuraste
Me tapaste
Me silenciaste
Me objetivisaste
Me vendiste
Me intercambiaste
Me regalaste.
Me hiciste ignorante
Me hiciste sumisa
Me hiciste servirte
Me hiciste un insulto
Me hiciste rival de mi propio género.
Me hiciste morir por bruja al querer aprender,
Me hiciste una histérica por querer coger,
Me hiciste una calentona por no querer coger.
Me hiciste cocinerita,
mamita,
la frágil princesita que espera dormidita que la rescate un príncipe.
Me hiciste creer que si el nene me empuja en el recreo es porque me ama,
Me hiciste creer que si mi marido me quiere en la casa es porque me ama,
Me hiciste que siempre, ante todo sea una dama.
Me hiciste coger aunque no quiera
Me hiciste parir aunque no quiera
Me hiciste criar hijos aunque no quiera
Me hiciste ama de casa aunque no quiera.
Me hiciste un negocio
Me hiciste desaparecer
Me hiciste morir.
Lo que hoy te quiero decir
es que ya no más,
las pibas van a vencer
el patriarcado se va a caer.

domingo, 12 de agosto de 2018

Protesta es cuando digo que aquello no me agrada. Resistencia es cuando garantizo que lo que no me agrada no ocurra más

Ulrike Meinhof
Cada año nuevo llega con los mismos colores de siempre. Pero ninguno es totalmente verde… Y los pies continúan descalzos… Y el rey sordo.

Hasta que, en la última semana de cierto diciembre, una muchacha toma una lata de pintura verde y una brocha. Primero pinta el frente de su casa, después sigue con la pared de la vecina, estirando el color hasta que tiñe todas las paredes de su cuadra, y la vereda, y los cordones, y la zanja… Finalmente; hunde su cabeza en otra lata y allá va, con sus cabellos verdes alborotando las calles del pueblo:
– ¡El aire ya huele a verde! ¡Si todas juntas lo soñamos, si lo queremos, el año verde será el próximo!
Y el pueblo entero, como si de pronto un fuerte viento lo empujara en apretada hojarasca, sale a pintar hasta el último rincón. Y en hojarasca verde se dirige luego a la plaza mayor, festejando la llegada del año verde. Y corren con sus brochas empapadas para pintar el palacio por fuera y por dentro. Y por dentro está el rey, que también es totalmente teñido. Y por dentro están los tambores de la guardia real, que por primera vez baten alegremente anunciando la llegada del año verde.
– ¡Que llegó para quedarse! –gritan todos a coro, mientras el rey escapa hacia un descolorido país lejano.

Ese mes de enero llueve torrencialmente. La lluvia destiñe al pueblo y todo el verde cae al río y se lo lleva el mar, acaso para teñir otras costas… Pero ellas ya saben que ninguna lluvia será tan poderosa como para despintar el verde de sus corazones, definitivamente verdes. Bien verdes, como los años que –todas juntas—han de construir día por día.


Fragmento final de "El año Verde", cuento de Elsa Borneman que integró el libro "Un Elefante Ocupa Mucho Espacio" prohibido por la dictadura en 1977 por Decreto N° 3155 del PEN.

domingo, 5 de agosto de 2018

Pero la verdad es —objetivamente, no solo de forma polémica — que cada mujer tiene más probabilidades de ser violada por alguien a quien conoce, especialmente por un padre o un marido; y el hogar, que se promueve como un lugar de paz y armonía y dicha cristiana es el lugar más peligroso del mundo para una mujer. Esa es la verdad. Una mujer que es asesinada es probable que sea asesinada en su hogar por su marido o amante. Es muy difícil descubrir cuántas mujeres exactamente son maltratadas: los estimativos basados en investigaciones ahora llegan a cerca del cincuenta por ciento de las mujeres casadas — cincuenta por ciento de las mujeres casadas han sido quizás maltratadas en algún momento de su matrimonio. Eso es guerra. Eso no es vida, eso es guerra.
— Andrea Dworkin
Si a las actrices porno verdaderamente no les gustara lo que les ocurre, entonces la fantasía que los usuarios han erigido sobre las mujeres y el porno comienza a desmoronarse, y les queda la dura realidad de que quizás estas mujeres no son "muñecas para coger," sino que son en su lugar seres humanos con emociones y sentimientos reales. Si este es el caso, entonces los usuarios deberían admitir excitarse con imagenes de mujeres siendo maltratadas sexualmente. Para aquellos hombres que no son sexualmente sádicos o crueles, eso podría ser bien intolerable psicológicamente, así que deben trabajar muy duro para mantener la fantasía que las mujeres del porno son de hecho diferentes a las mujeres que conocen en el mundo real.
– Gail Dines
Más las mujeres se odian a si mismas, más levantamos las corporaciones. Y lo que quiero sostener es que la globalización corporativa está construida sobre los hombros de las mujeres occidentales que detestan y odian y aborrecen sus cuerpos y de las mujeres en los países en desarrollo que producen por salarios de explotación los mismos productos que consumimos porque nos odiamos a nosotras mismas. Hay una perfecta sinergia en esto.
Dr. Gail Dines

sábado, 4 de agosto de 2018

El mito de la belleza cuenta una historia: Una cualidad llamada "belleza" existe objetivamente y universalmente. Las mujeres deberán querer encarnarla y los hombres deberán querer poseer a las mujeres que la encarnan. Esta personificación es un imperativo para las mujeres y no para los hombres, cuál situación es necesaria y natural porque es biológica, sexual, y evolutiva: Los hombres fuertes luchan por mujeres hermosas, y las mujeres hermosas son más exitosas reproductivamente. La belleza de las mujeres debe ser correlativa a su fertilidad, y ya que este sistema está basado en la selección sexual, es inevitable e inmutable.

Nada de esto es cierto. La "belleza" es un sistema monetario como el patrón oro. Como cualquier economía, está determinada por la política, y en la edad moderna en el occidente es el mejor sistema de creencias que mantiene la dominancia masculina intacta. Al asignar valor a las mujeres en una jerarquía vertical de acuerdo a un estándar físico impuesto culturalmente, se trata de una expresión de relaciones de poder en las cuales las mujeres deben antinaturalmente competir por recursos que los hombre se han apropiado para ellos mismos. 


[...]

Si el mito de la belleza no está basado en la evolución, el sexo, el género, la estética, ni Dios, ¿sobre que está basado? Sostiene ser sobre la intimidad y el sexo y la vida, una celebración de las mujeres. En realidad está compuesto de distancia emocional, política, finanzas, y represión sexual. El mito de la belleza no se trata de las mujeres en absoluto. Se trata de las instituciones de los hombres y el poder institucional. 

Las cualidades que un período dado considera hermosas en las mujeres son meramente símbolos del comportamiento femenino que aquel período considera deseable: El mito de la belleza siempre está en realidad prescribiendo conducta y no apariencia... Más encarecidamente, la identidad de las mujeres debe basarse en nuestra "belleza" para que podamos mantenernos vulnerables a la aprobación externa, llevando el sensible órgano vital de la autoestima expuesto al aire. 

— Naomi Wolf, The Beauty Myth
A los varones se les enseña que cualquier desviación de la norma resultará en ligeros castigos, el peor de todos ser llamado "una nena." Ser "afeminado" es, por supuesto, dentro de nuestro sistema de género binario, ser femenino, y aquí yace la esencia de la socialización de género para varones: ellos necesitan, en todo momento, distanciarse a sí mismo tanto como sea posible de cualquier cosa elaborada por la cultura de modo femenino. Lo femenino por consiguiente es temido- y aquello a lo que tememos, también aprendemos a despreciar.

-Gail Dines, Pornland.
Lo que las niñas aprenden no es el deseo por el otro, sino el deseo a ser deseada

—Naomi Wolf, The Beauty Myth