Gail Dines
jueves, 20 de septiembre de 2018
En un mundo habitado por mujeres que son "putas" robóticas y hombres que son sementales robóticos, el sexo estará previsiblemente desprovisto de cualquier intimidad: El sexo del porno no trata de hacer el amor, ya que los sentimientos y emociones que normalmente asociamos con tal acto - conexión, empatía, ternura, cuidado, afecto - son reemplazados por aquellos a menudo conectados con el odio - miedo, asco, ira, desprecio, y desdén. En el porno el hombre le hace odio a la mujer, ya que cada acto sexual está diseñado para producir la cantidad máxima de degradación.
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