miércoles, 10 de octubre de 2018

Así es como funciona el patriarcado: diciéndote que realmente debes hacer ciertas cosas para encajar, para ser lo suficientemente buena, para valer algo, para ganar los mejores beneficios que la sociedad tiene para ofrecer. Pero para hacerlas, debes correr riesgo de lesiones o incluso muerte. Ya sea que hablemos sobre la maternidad, el vendaje de pies, mantener físicos bajo peso, o cirugías plásticas, correr riesgo de fatalidad parece ser un componente necesario para que las mujeres cosechen los supuestos "beneficios" del patriarcado. Puedes tener las migajas más finas de la mesa del amo, pero solo si te lastimas para su diversión primero-y hazlo mejor que todas las otras mujeres compitiendo por las mismas pocas migajas. 

Le imploro a mis amigas feministas: Basta de pelearse por sobras cuando la mesa entera está arriba tuyo. Basta de empuñar la retórica del privilegio contra otras mujeres sin hacer la pregunta ¿de dónde viene la opresión, y quién decidió que tu grupo de mujeres debería ser tratado de la manera en que son tratadas? Te sorprenderás de que tan difícilmente la respuesta a estas preguntas es en realidad "otras mujeres en aquel otro grupo."

Si la respuesta es "los hombres," ¿no tenemos mejores cosas que poder estar haciendo? 

Sobre el Vendaje de Pies; o bien, los Privilegios de ser Mujer

lunes, 8 de octubre de 2018

Algunos relatos comunes manifestados por mujeres "no binarias" incluyen: "Siempre me gustó llevar el cabello corto," "No me gusta ser sometida a violencia sexual," "Me siento incómoda en mi cuerpo de mujer." A menudo ser no binaria se define por elecciones superficiales que no son vistas como estereotipicamente "femeninas." [...]

A diferencia de algunas categorizaciones populares dentro de la ideología queer ("trans," "femme," "genderfluid"), no binaria es menos una "identificación" que una "des-identificación." El estatus no binario se define basándose en lo que no es: "No soy miembro de una clase subhumana conocida como mujeres. No soy la cosa que se coge." 

Una mujer que se declara "no binaria" es una no afirmación que declara nada más que una aversión común a la clase mujer. ¿Acaso es la alternativa a una mujer "no binaria" una mujer "binaria"? ¿Y qué significa eso? ¿Que todas amamos nuestros cuerpos y hemos logrado no interiorizar la mirada masculina? ¿Que estamos todas plenamente cómodas con los estereotipos de género que nos imponen? La declaración no binaria es un cachetazo en el rostro de todas las mujeres, quienes, si no se han declarado "genderqueer," probablemente poseen una esencia interna perfectamente en concordancia con la parodia misogina de ser mujer creada por el patriarcado. [...]

Si la disconformidad en la posición social de mujer significa que una mujer es "no binaria," entonces ¿que significa para todas las mujeres que no se declaran "genderqueer?" ¿Siempre están de acuerdo con sus vidas bajo el patriarcado? ¿Nunca se sienten limitadas por los estrechos confines de la feminidad? Pocas personas, si acaso alguna, se alinean perfectamente con un extremo del binario de género o el otro, entonces, como sostiene Rebecca Reilly-Cooper, "Si el género en realidad es un espéctro, ¿no significa aquello que cada individuo vivo es no binario, por definición?" [...]

Susan Cox, Declararse 'no-binaria' manda al muere a las demás mujeres.
Acaso el sol se pregunta,
¿Soy buena?
¿Soy valiosa?
¿Soy suficiente?
No, él quema y brilla. 
Acaso el sol se pregunta,
¿Qué piensa la Luna de mi?
¿Qué le parezco a Marte hoy?
No, él quema, brilla. 
¿Soy tan grande como los soles en otras galaxias?
No, quema, brilla. 

Andrea Dworkin
Noche de Brujas es el momento apropiado para comprometernos a esta hermandad revolucionaria. En esta noche recordamos a las muertas. En esta noche recordamos juntas que nueve millones de mujeres fueron asesinadas porque los hombres dijeron que eran carnales, maliciosas, y malvadas. En esta noche sabemos que ahora ellas viven a través de nosotras. Renombremos juntas esta noche Víspera de Brujas. Hagámosla juntas una época de duelo: por todas las mujeres que son victimas de ginocidio, que están muertas, en prisión, en instituciones mentales, que son violadas, esterilizadas contra su voluntad, brutalizadas. Y consagremos juntas en esta noche nuestras vidas para desarrollar la hermandad revolucionaria-las estrategias políticas, las acciones feministas- que detendrán para siempre la devastante violencia contra nosotras. 

Andrea Dworkin

lunes, 1 de octubre de 2018

-¿Puedes explicar por qué te opones tanto a la pornografía?
-Me parece extraño que necesite explicación. Los hombres han creado una industria de imágenes, móviles e inmóviles, que representan la tortura de mujeres. Yo soy una mujer. No me gusta ver la adoración virtual al sadismo contra las mujeres porque yo soy una mujer, y se trata de mi. Me ha pasado a mi. Me va a pasar a mi. Tengo que luchar contra una industria que alienta a los hombres a exteriorizar su agresión en las mujeres--sus "fantasías," como llaman tan eufemísticamente a aquellas aspiraciones. Y detesto que a todos lados que voy, la gente parece aceptar sin cuestionar esta falsa noción de libertad. ¿Libertad de hacer que hacia quien? ¿Libertad para torturarme? Eso no es libertad para mi. Detesto la idealización de la brutalidad hacia las mujeres donde sea que la encuentre, no solo en la pornografía, sino en películas artísticas de porquería, en libros artísticos de porquería, por sexólogos y filósofos. No importa donde esté. Simplemente me rehúso a pretender que no tiene nada que ver conmigo. Y eso me lleva a un terrible reconocimiento: si la pornografía es parte de la libertad masculina, entonces aquella libertad no es reconciliable con mi libertad. Si su libertad es torturar, entonces en esos términos mi libertad debe ser el ser torturada. Eso es desquiciado. 

Andrea Dworkin, Letters From A War Zone