La mujer que evita la feminidad, que está contenta con su forma, tamaño y olor natural, que es impaciente con los prolongados rituales de la feminidad, es condenada por ambos sexos. Para las mujeres, ella es un incomodo recordatorio del grado en que se han abandonado a si mismas por las demandas de los hombres. Para los hombres, ella es una amenazante advertencia de que su dominación no es total y que las mujeres todavía tienen el poder de recuperarse a si mismas.
Anne Summers, Damned Whores and God's Police.
martes, 20 de noviembre de 2018
En lugar de pelear por el derecho de cada mujer a sentirse hermosa, me gustaría ver el regreso de una clase de feminismo que le transmite a las mujeres y niñas en todos lados que quizás está bien no ser linda y perfectamente bien educada. Que quizás las mujeres que son simples, o grandes, o mayores, o con capacidades diferentes, o que simplemente no les importa su apariencia porque están muy ocupadas salvando el mundo o reorganizando su cajón de medias, tienen tanto derecho de ocupar espacio como cualquier otra.
Creo que si queremos cuidar a la próxima generación de niñas deberíamos asegurarles que el poder, la fuerza, y el carácter son más importantes que la belleza y siempre lo serán, y que incluso si no son delgadas o bellas, aún son dignas de respecto. Aquel sentimiento es el derecho natural de los hombres en todos lados. Es hora de que lo reclamemos para nosotras.
Laurie Penny
Creo que si queremos cuidar a la próxima generación de niñas deberíamos asegurarles que el poder, la fuerza, y el carácter son más importantes que la belleza y siempre lo serán, y que incluso si no son delgadas o bellas, aún son dignas de respecto. Aquel sentimiento es el derecho natural de los hombres en todos lados. Es hora de que lo reclamemos para nosotras.
Laurie Penny
El requisito de que una mujer mantenga una piel lisa y sin vello lleva más allá la cuestión de la inexperiencia, ya que un rostro infantilizado debe estar acompañado de un cuerpo infantilizado, un rostro que nunca envejece o frunce el ceño en pensamiento. El rostro de la mujer idealmente femenina nunca debe demostrar las marcas de personalidad, sabiduría, y experiencia que tanto admiramos en los hombres.
Sandra Lee Bartky, Foucault, Femininity and the Modernization of Patriarchal Power
Sandra Lee Bartky, Foucault, Femininity and the Modernization of Patriarchal Power
Entonces... ¿cómo torturas a una mujer? [...] Puedes separar su cuerpo de su mente, o puedes separar su mente de su cuerpo [...] Para separar su cuerpo de su mente, necesitas humillarla físicamente. Por supuesto, la violación es el método más tradicional, pero no es el único [...] Puedes ridiculizar su cuerpo [...] puedes hacer que se sujete los senos. Puedes hacerla avergonzarse de sus periodos. Puedes hacerla tener miedo de la pubertad, miedo del sexo, miedo de envejecer, miedo de comer. Puedes aterrorizarla con su propio cuerpo, y luego se torturará a ella misma.
Carolyn Gage, The Second Coming of Joan of Arc
Carolyn Gage, The Second Coming of Joan of Arc
gritá
para que algún día
dentro de cien años
otra hermana no tenga que
secarse las lagrimas preguntándose
en que momento de la historia
perdió su voz.
jasmin kaur
para que algún día
dentro de cien años
otra hermana no tenga que
secarse las lagrimas preguntándose
en que momento de la historia
perdió su voz.
jasmin kaur
Suscribirse a:
Entradas (Atom)