Imagínate a ti misma cuando tenias cinco años. De hecho, busca una foto de ti pequeña en esa época y pegala a tu espejo. Como la tratarías, amarías, alimentarías? Como la criarías si fueras la madre de ti pequeña? Apuesto a que la protegerías ferozmente aunque dándole espacio para despegar sus pequeñitas alas. Tendría siestas, comida saludable, tiempo para usar su imaginación, y aventuras en la naturaleza. Si matones en los juegos del parque hiriesen sus sentimientos, la abrazarías alejando las lagrimas y le darías perspectiva. Cuando rabietas la convirtiesen en un espíritu ruidoso, demandarías un amoroso tiempo fuera en la silla de castigo. De este día en adelante, quiero que extiendas esa misma compasión a tu yo adulto.
-Kris Carr

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