Como mujeres, nos enseñan a ser menudas. Tener cuerpos pequeños, nunca imponernos. Las ideales de nuestro género son delgadas e infantiles, sin vello y delicadas. Nos definen nuestros cuerpos; nos define nuestro control sobre ellos. Nos enseñan a obsesionarnos con nuestro físico y a rechazar nuestros deseos e inteligencia.
Nos enseñan a caminar con miedo por la noche. Sostenemos nuestras llaves entre nuestros perfectamente cuidados dedos, caminando con gracia como un bebé antílope en una manada de leones. Que nuestra virginidad define nuestra personalidad. Que soy una perra frígida si no me lo cojo, y una puta sucia si lo hago.
-Michelle K., The Truth About Growing Up A Woman
No hay comentarios.:
Publicar un comentario