domingo, 1 de julio de 2018

“Si eres pobre, la única manera que probablemente lastimes a alguien es a la vieja manera tradicional: violencia artesanal, podríamos llamarla - con manos, con cuchillo, con palo, o quizás violencia manual moderna, con arma o con coche. Pero si eres tremendamente rico, puedes practicar violencia a escala industrial sin ningún trabajo manual por tu propia parte. Puedes, digamos, construir una fábrica explotadora que colapsará en Bangladesh y matará a más personas que cualquier práctico asesino de masas jamás haya matado, o puedes calcular el riesgo y beneficio de poner venenos y maquinarias inseguras en el mundo, como los fabricantes hacen todos los días. Si eres el líder de un país, puedes declarar la guerra y matar a cientos de miles o millones. Y los superpoderes nucleares - los Estados Unidos y Rusia - aún mantienen la opción de destruir bastante de la vida en la Tierra. Así como también los barones del carbono. Pero cuando hablamos de violencia, casi siempre hablamos de la violencia de abajo, no de arriba. [...] 

La gente se rebela cuando sus vidas son inaguantables. A veces la realidad material crea aquella insoportabilidad: sequías, plagas, tormentas, inundaciones. Pero la comida y los cuidados médicos, la salud y el bienestar, el acceso a una vivienda y la educación - estas cosas también se encuentra gobernadas por recursos económicos y políticas gubernamentales. [...] 

El cambio climático aumentará el hambre mientras los precios de la comida suban y la producción de la comida desfallezca, pero ya tenemos hambre extendido en la Tierra, y mucho del mismo no se debe a fracasos de la naturaleza o de los granjeros, sino a los sistemas de distribución. [...] El cambio climático no traerá de repente una era de distribución equitativa. Sospecho que las personas se rebelarán en el futuro próximo contra lo que se rebelaron en el pasado: las injusticias del sistema. Deberían rebelarse, y deberíamos estar contentos que lo hacen, si no tan contentos de que lo necesitan. [...] Uno de los eventos que incitaron la Revolución Francesa fue el fracaso de la cosecha de trigo de 1788, que hizo que los precios del pan suban a las nubes y que los pobres pasen hambre. [...]

El cambio climático es violencia a escala global, contra lugares y especies así como también contra los seres humanos. Una vez que lo llamemos por su nombre, podremos comenzar a mantener una conversación real sobre nuestras prioridades y valores. Porque la revuelta contra la brutalidad comienza con una revuelta contra el lenguaje que oculta aquella brutalidad."

No hay comentarios.:

Publicar un comentario