jueves, 23 de febrero de 2017

Querete


Querete. Mucho. Querete desde los dedos de los pies hasta la punta de la cabeza, hasta la raya del pelo al costado que más que una raya es un zig zag y va cambiando cada mañana igual que tu humor cuando te levantas.
Querete toda, vestida y desnuda. Querete tus piernas chuecas y esa marca que tenés por ahí; querete tus hombros, tu ombligo, tu espalda. Querete tus lunares, querete tus huesos. Querete tu Boca. Querete esa Boca porque de ella salen las maravillas que te animas a largar para afuera casi como escupiéndolas. Querete el cerebro porque ahí se quedan los universos que no te animás a decir. Querete con esa remera con el cuello ancho, queré cómo te queda porque tus tetas son chicas y querelas a ellas también.
Querete todo el tiempo aunque a veces te pelees con vos misma. Querete aunque haya días en los que te mires al espejo y pienses que sos minúscula y fea. Querete por afuera y por adentro. Queré tus gestos, tus ideas.
Querete toda y querete lo suficiente como para no aceptar una persona que no se quiera como vos te querés a vos misma. Querete tanto como para que no te alcance con cualquiera que te diga que te quiere. Querete, y querete bien como para poder elegir a una persona entera, que te quiera y a quien quieras, y querete para que sea alguien que elijas y no que necesites para validar todo lo que no validás de vos.
Querete veinticuatro siete los trescientos sesenta y cinco días del año toda la vida.
Querete porque sos todo lo lindo y porque vas a ser lo único que te acompañe para siempre.
Querete porque si te empezás a querer a vos misma, te prometo que el mundo entero se va a dar vuelta para ver pasar a esa piba llena de amor.
Y quizá, quizá te empiecen a querer ellos también, pero si no lo hacen no importa, te juro que te va a alcanzar con tu amor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario