martes, 20 de noviembre de 2018

La mujer que evita la feminidad, que está contenta con su forma, tamaño y olor natural, que es impaciente con los prolongados rituales de la feminidad, es condenada por ambos sexos. Para las mujeres, ella es un incomodo recordatorio del grado en que se han abandonado a si mismas por las demandas de los hombres. Para los hombres, ella es una amenazante advertencia de que su dominación no es total y que las mujeres todavía tienen el poder de recuperarse a si mismas. 

Anne Summers, Damned Whores and God's Police. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario