— Andrea Dworkin
domingo, 5 de agosto de 2018
Pero la verdad es —objetivamente, no solo de forma polémica — que cada mujer tiene más probabilidades de ser violada por alguien a quien conoce, especialmente por un padre o un marido; y el hogar, que se promueve como un lugar de paz y armonía y dicha cristiana es el lugar más peligroso del mundo para una mujer. Esa es la verdad. Una mujer que es asesinada es probable que sea asesinada en su hogar por su marido o amante. Es muy difícil descubrir cuántas mujeres exactamente son maltratadas: los estimativos basados en investigaciones ahora llegan a cerca del cincuenta por ciento de las mujeres casadas — cincuenta por ciento de las mujeres casadas han sido quizás maltratadas en algún momento de su matrimonio. Eso es guerra. Eso no es vida, eso es guerra.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario