martes, 7 de marzo de 2017

Portate bien

“Portate bien morocha”, me dijo un taxista una vez.

Portate bien mujer, adolescente y niña.


Portate bien: No viajes sola, no te pongas un short aunque hagan 40 grados de calor, compra gas pimienta, no camines sola a la noche o a la siesta, no hables con desconocidos. ¡No te compres una pollera! No por favor, no lo hagas.

No beses, no muestres tus curvas, acepta que tu novio o tu amigo paguen tus cuentas, que te cuiden, que te protejan siempre.

Portate bien mujer porque si te “portas mal” buscas tu muerte.

Si te portas mal, morocha o rubia, te van a violar, y va a ser tu culpa por no cuidarte, por no tener miedo.

Nos portemos bien: no tomemos alcohol, no viajemos solas, tengamos a nuestras hijas, hermanas y amigas siempre armadas con gas pimienta por las dudas.

Justifiquemos lo injustificable: compremos las bolsas negras nosotras para ahorrarles el trabajo a los hombres, porque en el fondo nos lo merecemos… Nos portamos mal.

Yo soy las mendocinas. Yo soy las francesas que murieron en salta. Yo soy Lola Chomnalez. Yo soy Candela Sol Rodriguez. Yo soy Angeles Rawson. Yo soy Chiara Paez.

Yo soy mujer, y nací libre de portarme mal o bien.

Yo soy mujer y quiero caminar sin miedo, quiero que mis amigas dejen el gas pimienta, quiero que me digan que me saque un 10 por mi inteligencia y no por ser mujer.

Yo soy mujer y quiero viajar sola sin que mis padres sufran por mi decisión.

Yo soy mujer y no por ello débil.

Yo soy mujer y mato ratas, víboras y arañas.

Yo soy mujer y no me gusta cocinar, mi lugar no es la cocina. 

Yo soy mujer y, si quiero, me voy a portar mal.

Catalina Bonacossa, Punto de vista: "Portate bien morocha" (La Voz, 29 de Febrero de 2016)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario