En Purbalingga, Java Central (Indonesia), numerosos pequeños talleres representan el primer paso en una cadena global de suministros. Casi todos los trabajadores son mujeres, todas ellas ganándose la vida a arañazos midiendo y cortando pelo artificial a la medida requerida para las pestañas postizas, y luego tejiéndolo sobre un fino hilo de plástico. El trabajo requiere concentración intensa, a menudo dejando a las trabajadoras con ojos irritados y espaldas doloridas. Su remuneración financiera por tan monótono trabajo es de alrededor de US$0,04 por par, a veces menos. Para cuando el producto llega a los consumidores occidentales, el precio que pagan alcanzó US$10 un par -un incremento del 2.400%. (Fuente)
La mayoría del trabajo explotado del mundo viene de las mujeres. Las mujeres trabajan en los talleres clandestinos y las gigantes fabricas. Las mujeres siembran y se ocupan y cosechan los cultivos del mundo. Las mujeres cargan y dan a luz y crían niños. Las mujeres lavan y limpian y compran y cocinan. Las mujeres cuidan de los enfermos y de los ancianos. Todo esto- capa sobre capa de trabajo- es lo que hace a la sociedad humana posible. Sacar provecho en base a eso es lo que hace al capitalismo posible.
La prioridad de la fuerza laboral de las mujeres es generalmente eliminada del dialogo político, pero es un hecho lejos de disputa. Más de la mitad de las mujeres del mundo tienen trabajos formales. (En algunos países en Asia y Latinoamerica, el porcentaje esta por encima del 60%). Encima de esto, las mujeres predominan en millones de trabajos "en negro" ilegales o semi-legales, donde son generalmente explotadas mucho. Mientras tanto, un 70% del trabajo de las mujeres, valuado en decenas de trillones de dolares por año, no es remunerado completamente. La mayoría de las mujeres del mundo tienen un promedio de 31-42 horas por semana en tareas domesticas únicamente. Las mujeres "realizan 2/3 del trabajo del mundo, reciben 10% de los ingresos del mundo, y poseen 1% de los medios de producción".
A través de la historias, grupos y clases de hombres han luchado por sobre el precioso recurso que la fuerza de trabajo de las mujeres. Todas las mujeres, pero especialmente las mujeres de clase trabajadora, quienes constituyen el recurso más valioso de riqueza en el mundo. Cientos de millones de estas mujeres, el núcleo y la mayoría de la clase trabajadora, carecen de alguna propiedad privada o privilegio social. No tienen posesión, reclamo o control sobre los medios de producción. Esto las separa del estrato superior de los trabajores asalariados- aristócratas del trabajo y sectores privilegiados subsidiados a partir de las ganancias capitalistas.
En lugar de eso, pertenecen a las capas "más bajas y más profundas" de la clase trabajadora, obligadas a ofrecen su trabajo para ser explotado dentro del capitalismo para pura supervivencia. Esta parte de la clase trabajadora se posiciona como la fuerza de trabajo principal de capitalismo e, históricamente, su directo antagonista. Muchas de estas mujeres de clase trabajadora reciben salarios, muchas no. Pocas son remuneradas por todo su trabajo. Muchas estan desamparadas y economicamente vulnerables. Trabajan bajo extrema coerción- enfrentando no solo la amenaza del hambre, pero también la dependencia, esclavitud y la violencia masculina respaldada por la tradición, la estructura familiar y la ley. Su trabajo y experiencia de vida-y su posición social- es a menudo substancialmente diferente de aquella de incluso hombres en sus propias familias.
La multifacetica lucha para poseer, controlar y explotar esta fantasticamente rentable fuerza de trabajo se expresa en muchos niveles y en muchas formas: migraciones, guerras, genocidio, movimientos culturas, rebeliones populistas, cambios en la estructura familiar, colonialismo, alianzas geopoliticas cambiantes, el ascenso y la caida de los gobiernos. Hoy en día, las mujeres en el centro de la clase trabajadora mundial estan pasando por cambios dramaticos y fundamentales en sus vidas de trabajo y sociales. El capitalismo, entrando en una nueva fase de desarrollo, esta rehaciendo la clase trabajadora. Aquí es cuando nuevas politicas revolucionarias deben empezar.
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